domingo, 14 de junio de 2015
Carta a Vicente:
Hoy hace otro año más del inicio de tu nueva y definitiva vida. Ya sé que las almas no tienen cara, pero ¿cuál debía ser la tuya al escuchar ... Ven, bendito de mi padre, ... porque tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber, era huesped y me hospedaste, desnudo y me cubriste, enfermo y me visitaste, estaba en la cárcel y me viniste a ver ...
Mira, todo el Evangelio es radical y nos impresiona, pero este capítulo XXV de Mateo me conmueve cada vez que lo leo. Me resulta complicado aislarme de esos miles de millones de Cristos desnudos, hambrientos, sedientos ...
Hace unos pocos días nos reunimos tus compañeros y ¿sabes? el elemento que nos unía eras tú. Tu hermano Emiliano nos hizo el regalo de contarnos tus últimas horas. Julián Valverde tuvo la feliz idea de traernos a todos los asistentes un libro que conoces muy bien, "VICENTE HONDARZA, vivir y morir por los pobres".
Sólo me queda pedirte que hables bien de quienes te conocimos, aunque algunos seamos inconsecuentes y andemos por aquí un poco despistados.
Un abrazo. Pepe
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario